Una disciplina habitualmente ignorada en los procesos de desarrollo de productos, ya sean páginas web o dispositivos de hardware. Sin embargo es aplicable a TODO lo que nos rodea. Cualquier cosa que deba ser manipulada por un usuario para conseguir un objetivo, desde un ordenador , una página web o un panel de control de una central nuclear, son susceptibles de ser objetos de la aplicación de esta disciplina.
La experiencia de usuario engloba no sólo los factores de diseño sino otros factores relativos a emociones, sentimientos y transmisión de marca, confiabilidad del producto, etc…

















